Salud pública
Secretaría de Alimentos exige etiquetado frontal en botes de yogur y prohíbe camuflar costureros en cajas de galletas
Un desarrollador demandó por daño moral tras abrir de madrugada un bote de helado napolitano y encontrar un bloque sólido de salsa verde cruda.
Tras décadas de traumas domésticos y desilusiones gastronómicas, la Secretaría de Alimentos emitió esta mañana la nueva Norma Oficial Mexicana (NOM-00-DECEPCION). La medida obligará a madres, tías y abuelas de todo el país a colocar sellos negros octagonales de advertencia en cualquier envase reciclado que altere su contenido original.
El dictamen, publicado hoy en el Diario Oficial, busca erradicar la crisis de confianza que azota a los hogares mexicanos. A partir del próximo mes, será considerado “fraude culinario en primer grado” almacenar restos de comida en botes de a litro sin la debida señalización. Los envases de yogur, crema y helado deberán ostentar de forma visible sellos claros como: “Exceso de Frijoles Refritos”, “Exceso de Caldo de Pollo Congelado” o “Exceso de Lentejas”.
La norma nació de una sentencia. Hace apenas unas semanas, un desarrollador de software interpuso ante el Tribunal Regulador de Insumos Sorpresa y Tupperwares Engañosos (T.R.I.S.T.E.) una demanda por daño moral. Según consta en el expediente, el afectado se encontraba de madrugada configurando bitácoras en C# y, buscando un golpe de azúcar para terminar, abrió un bote de helado napolitano del congelador, solo para toparse con un bloque sólido de salsa verde cruda.
“La traición emocional es incalculable y el ciudadano queda vulnerable en su propia cocina”, declaró la magistrada presidenta del T.R.I.S.T.E., la Dra. Alma Cenas. “Pero el agravante más severo lo encontramos en el rubro de la mercería. Hemos documentado miles de casos de mexicanos que, con la ilusión de degustar una galleta danesa de mantequilla, abren la icónica caja azul de lata y terminan pinchándose el dedo con una aguja capotera o tragando un botón de camisa”.
Por ello, el artículo cuarto de la nueva ley es tajante respecto a las tácticas de almacenamiento de las abuelas. Las cajas metálicas de galletas que sean reutilizadas para guardar hilos, agujas, dedales, seguritos y cintas métricas deberán portar obligatoriamente una cinta perimetral de peligro y un etiquetado frontal que dicte: “PRECAUCIÓN: MATERIAL DE COSTURA. CERO POR CIENTO GALLETAS”.
Para asegurar el estricto cumplimiento de la ley, escuadrones de inspección sorpresa de la Secretaría de Alimentos obtuvieron facultades para catear refrigeradores y alacenas sin orden judicial previa. Los expedientes pasarán al T.R.I.S.T.E., que ya fijó criterio: aquellas personas que reincidan en el camuflaje de hilos en latas de repostería serán sentenciadas a desenredar las series de luces navideñas las próximas fiestas decembrinas.
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